viernes, 30 de octubre de 2015

Cómo invertir en oro

Uno de los principios básicos que todo inversor debe tener presente es el de controlar el riesgo de su cartera de inversión a través de la diversificación de activos. Básicamente aplicar este principio consiste en cubrirse las espaldas ante movimientos imprevistos de los mercados que puedan poner en peligro el capital invertido. En otras palabras, no es conveniente meter todos los huevos en la misma cesta sino que lo mejor y más sensato es tenerlos siempre repartidos. Así pues, un inversor inteligente sabe bien que si por una parte una operación sale mal, por otro lado tiene alternativas más que suficientes que cubrirán las eventuales pérdidas.

Teniendo esto presente, el oro se ha erigido como uno de los activos preferidos entre los inversores merced a su posición como refugio de valor. Y esto es así porque mientras que las acciones de una empresa pueden teóricamente fluctuar hasta llegar a no valer nada, el oro siempre tendrá un valor inherente dado por su cualidad de bien indestructible y escaso. Tener una parte más o menos importante del portafolio en este metal no solo es una excelente opción sino también una estrategia que siguen de manera sistemática tanto grandes compañías multinacionales como traders particulares.

Ahora bien, ¿cómo invertir en oro? La respuesta no es sencilla ya que en realidad existe todo un elenco de posibilidades que permiten invertir en el metal dorado de forma tanto directa como indirecta. A continuación expondremos sucintamente las principales maneras que un inversor tiene de aproximarse a este gran mercado:

- Oro físico: es sin duda la forma más directa de invertir en oro. Es posible comprar monedas, como la American Eagle, la Maple Leaf o 50 pesos mexicanos, y guardarlas en la caja fuerte de nuestra propia casa. Otra opción es comprar lingotes procedentes de refinerías de reconocido prestigio como Valcambi, Metalor o PAMP entre otras.

- Certificados de depósito: son un instrumento híbrido que permite ser dueño de oro físico sin tenerlo realmente en posesión. Es decir, son documentos que certifican que se es efectivamente propietario una determinada cantidad de oro pero en lugar de tenerlo en casa, este se encuentra protegido y custodiado por la autoridad que los emitió. Permite invertir de una forma fácil y sobre todo segura.

- Contratos de futuros: son la manera tradicional de invertir en materias primas ya que ofrecen una gran liquidez. Se trata de contratos donde las partes se comprometen a comprar o vender una cantidad determinada de oro en una fecha futura pero a un precio establecido de antemano. El productor de la materia prima se cubre del riesgo de la volatilidad en el mercado mientras que el comprador busca precisamente especular con la evolución de los precios desde que se firma el contrato hasta que se produce el vencimiento del mismo.

- Contratos por diferencia: también conocidos por sus siglas en inglés CFD (contracts for difference), son contratos por los que se intercambian la diferencia del precio del oro en el momento de la apertura del contrato y el precio en el momento de cierre del mismo. Permiten beneficiarse de las fluctuaciones del mercado sin necesidad de ser titular de oro físico. Su principal atractivo es que permiten un alto apalancamiento en virtud del cual es posible operar más cantidad con un pequeño porcentaje de capital.

- ETF: los exchange traded funds, más conocidos por sus siglas en inglés ETF o en español como fondos cotizados, son instrumentos que aúnan las ventajas de las acciones y los fondos de inversión. Permiten tener una cartera bien diversificada de una manera más sencilla que mediante otros derivados financieros.

- Compañías mineras: un modo de participar indirectamente en el mercado del oro es comprando acciones de compañías que se dedican a la explotación de las minas donde se halla el metal. Se debe advertir que en este caso no se está comprando oro sino una fracción del capital social de una empresa. El inversor deberá pues prestar atención al potencial de revalorización de las acciones en las bolsas de valores donde cotizan.

Estas son las formas más comunes de participar en el mercado del oro pero no son las únicas. Existen otros productos financieros más complejos que combinan algunos de los aquí ya mencionados y que ofrecen otras oportunidades de inversión. Puede que para alguien que se acerque por primera vez a los mercados financieros todo esto resulte un poco abrumador y complejo al principio. Si es este su caso no se preocupe ya que tendremos la oportunidad de tratarlos pormenorizadamente en este mismo blog.

martes, 27 de octubre de 2015

Monedas: American Eagle de oro


Fineza: 0,9167 (22 k)
Peso: 1 onza troy (31,10 gramos)
Diámetro: 32,7 milímetros
Valor nominal: 50 dólares

Desde que el congreso de los Estados Unidos promulgó la Gold Bullion Act en 1985, la American Eagle se convirtió rápidamente en una de las monedas más populares entre los inversores de oro físico de todo el mundo. La ley establece que el oro empleado para producir estas monedas debe proceder en exclusiva de las extracciones recientes realizadas en minas situadas en territorio de los Estados Unidos de América.

En el anverso aparece sobresaliendo la alegoría de la Libertad interpretada según el famoso escultor y artista estadounidense Augustus Saint-Gaudens a comienzos del siglo XX. En el reverso pueden apreciarse una familia de águilas doradas con el macho volando sobre el nido y portando una hoja de olivo entre sus garras. Asimismo se pueden leer los lemas in God we trust ("en Dios confiamos") y E pluribus unum (literalmente del latín: "de muchos uno" o más propiamente traducido: "unidad en la diversidad").

Las American Eagles son de curso legal en Estados Unidos y están acuñadas por la Casa de la Moneda de West Point (Nueva York) en una onza, media onza, cuarto de onza y un décimo de onza. Las monedas acuñadas entre los años 1986 y 1991 aparecen con las fechas expresadas en números romanos mientras que las acuñadas desde 1992 en adelante emplean números arábigos.

lunes, 26 de octubre de 2015

Breve historia del dinero

El dinero se define como el medio de pago legalmente aceptado en los intercambios comerciales. Es una unidad de cuenta, portable, divisible e intercambiable que además sirve como depósito de valor. La definición parece clara. Sin embargo, el dinero no siempre ha tenido la misma forma.

Desde el neolítico los hombres se dedicaron a la ganadería, a la agricultura y a la artesanía y empezaron a cambiar entre sí lo que producían por aquello que necesitaban. Es lo que se conoce como trueque, un sistema primitivo de comercio que permitió el desarrollo de asentamientos por todo el mundo. En la medida que los trabajos se fueron especializando y surgieron las profesiones, los poblados crecieron hasta convertirse en ciudades. Como el trueque de mercancías era ya poco práctico, empezaron a utilizarse como medio de pago objetos considerados valiosos como conchas marinas, piedras preciosas o metales.

El concepto de moneda como tal surgió alrededor del siglo VII a.C. en el Reino de Lidia, actual Turquía, donde los reyes mandaban estampar su sello en pequeñas piezas de oro y plata para asegurar el peso y la calidad de las mismas. Más adelante, Roma perfeccionó este método y desarrolló todo un sofisticado sistema monetario compuesto de monedas de oro, plata, bronce y cobre que eran acuñadas por el Estado y que tenían plena validez en todos los territorios conquistados por el Imperio.

El papel moneda, más conocido como billete, apareció por primera vez en China en el siglo VII d.C. durante la dinastía Tang y supondría un hito en el comercio tal y como se conocía hasta entonces. Estos papeles facilitaban sumamente los intercambios ya que hacían innecesario cargar con pesadas bolsas llenas monedas. En Europa, los billetes tardaron en gozar de aceptación legal y no empezaron a circular hasta el siglo XVII. Dos siglos más tarde, a principios del XIX, los billetes se convirtieron finalmente en la principal forma de pago de las economías industriales

En un principio los billetes no eran sino meros certificados de oro o plata. El portador podía acudir simplemente al banco con sus billetes y pedir que le entregasen el equivalente en monedas de metal precioso. Y así fueron las cosas hasta que en 1971 Richard Nixon, el presidente de los Estados Unidos de América, decidió derogar el patrón oro del dólar, la divisa más importante del mundo y a la que todas las demás estaban ligadas después de la Segunda Guerra Mundial. A partir de entonces las divisas dejaron de tener un valor real y pasaron a tener un valor fiduciario, es decir, basado literalmente en la fe que las personas tienen en la institución que lo emite.

El siguiente paso en la evolución del dinero fue dado de la mano del progreso tecnológico. La informática, y particularmente internet, hizo posible la realización de transacciones internacionales de divisas en cuestión de microsegundos. Había surgido el dinero electrónico

Si bien los billetes y monedas conviven en la actualidad con tarjetas de crédito y otros sistemas de pago digitales, empiezan a oírse voces que anuncian el final del dinero en efectivo en favor de un sistema puramente electrónico. En otras palabras, el dinero no será más que una serie de dígitos guardados en los servidores de los bancos. Todos los pagos, ya sean de centavos o de millones de dólares, pasarían a realizarse de una manera completamente digital, a través de transferencias, tarjetas o incluso mediante el uso de dispositivos móviles.

Lo cierto es que la implantación de este sistema puede ayudar a combatir en buena medida el dinero negro y la economía sumergida, aunque con todo se siguen suscitando otras muchas cuestiones que conectan directamente con los derechos más básicos y fundamentales. En primer lugar está el derecho a la intimidad ya que todo pago electrónico deja un trazo susceptible de ser rastreado. Esto permitiría a priori que las entidades bancarias contasen con datos sobre la vida íntima de las personas tales como por ejemplo qué han comprado, dónde, cuándo y cuánto se han gastado. Por otro lado está el tema de la seguridad, no ya tanto por el peligro de ataques de ciberdelincuentes, sino principalmente por los posibles fallos informáticos que pueda haber.

Sea como fuere, este dinero electrónico va cobrando cada vez más fuerza y ya hay estados como Dinamarca y otros países escandinavos que han anunciado que dejarán de emitir próximamente moneda física. Existen además otras alternativas como el Bitcoin, una criptodivisa que permite hacer transacciones a través de la red de forma directa sin la necesidad de intermediarios y que es aceptada para realizar pagos en ciertos establecimientos.

Lo que parece claro es que si el futuro del dinero sigue su camino inexorable hacia lo abstracto, las materias primas, y en concreto el oro y la plata físicos, verán fortalecido aún más su rol como reserva de valor real en las economías modernas. A fin de cuentas, las materias primas son bienes tangibles con aplicaciones prácticas en la vida real, mientras que el dinero electrónico no es más que dígitos reflejados en la pantalla de un ordenador o tal vez ni eso.

sábado, 24 de octubre de 2015

Análisis semanal: 19/10/2015 - 25/10/2015

El precio del oro ha cerrado esta semana en los 1.163,30 dólares la onza acumulando una pérdida del 1,21 % respecto del cierre de la semana anterior. La mayor pérdida tuvo lugar el miércoles con una caída de hasta un 0,88 %, momento que aprovecharon los operadores para liquidar posiciones largas. Después de operar lateralmente durante la jornada del jueves, los precios superaron brevemente la media móvil de 200 en el gráfico horario pero se mostraron incapaces de mantenerse por encima del nivel técnico y sufrieron de nuevo una fuerte corrección a mediodía de la sesión del viernes que vino acompañada de un aumento significativo en el número de operaciones de venta.

En términos generales el oro se ha mantenido bastante bien frente a un dólar que toma fuerza después de conocer que el Banco Central Europeo ha decidido no tocar los tipos de interés. El presidente de la institución, Mario Draghi, declaró no obstante que el nivel de estímulo monetario mediante la compra de activos podría ser reexaminado en diciembre. Tendremos que estar pues atentos a los vientos que soplan desde Frankfurt en el tramo final del año.

La próxima semana viene cargada de importantes datos macroeconómicos procedentes de Estados Unidos. En primer lugar centraremos nuestra atención en los fundamentales sobre la venta de viviendas nuevas y en los datos relativos a la confianza de los consumidores, ambos importantes indicadores que nos permitirán analizar en conjunto el estado de la economía estadounidense. Nos mantendremos especialmente expectantes el miércoles 28 de octubre a la decisión de la Reserva Federal en relación a los tipos de interés que siguen manteniéndose en un bajo 0,25 %. Por último nos prepararemos al final de la jornada del jueves para conocer los resultados del producto interior bruto trimestral. En cuanto al viejo continente tomaremos el viernes el pulso a la inflación de la zona euro aunque no se esperan grandes sorpresas en cuanto a la variación del IPC

Técnicamente veremos si el metal dorado es capaz de seguir en la senda alcista que comenzó a dibujar desde mediados del mes de septiembre. Esperamos que a comienzos de semana los precios remonten ligeramente después de las caídas acumuladas desde el miércoles pasado y que estos se muevan entonces entre un nivel de soporte que situamos en los 1.162 $/oz y de resistencia en los 1.179 $/oz superada la cual no nos extrañaría ver velas aproximándose a la barrera psicológica de los 1.200 dólares.



Analista: Carlos Cervera

jueves, 22 de octubre de 2015

Propiedades y usos de la plata

La minería de la plata comenzó hace más de 5.000 años y desde entonces ha jugado un papel fundamental en la historia de la humanidad. Todas las culturas, no importa la parte del mundo en la que florecieran, han considerado a este metal como un elemento de gran valor. En nuestros días, la plata no es solo un metal precioso, como el oro, sino también y sobre todo un metal industrial. Sus inigualables características físicas hacen que esta tenga un valor intrínseco mayor ya que es una materia prima esencial con una infinidad de aplicaciones en las sociedades modernas. En este artículo descubriremos cuáles son las propiedades y los principales usos del metal blanco.

- Ductilidad: la ductilidad hace referencia a la capacidad del metal para deformarse sin romperse, permitiendo obtener así hilos muy finos. Con un solo gramo puede crearse un hilo de hasta 180 metros de longitud.

- Maleabilidad: pueden crearse láminas muy delgadas para cubrir grandes superficies utilizando muy poca cantidad de material.

- Conductividad: la más extraordinaria de las propiedades de la plata es su alta conductividad eléctrica y térmica. No existe en la Tierra ningún otro elemento conocido que sea capaz de conducir mejor la electricidad y el calor.

- Reflectividad: es capaz de reflejar hasta el 95 % de la luz visible que incide sobre ella, lo que la convierte en el elemento más blanco y brillante del mundo. No en vano los romanos ya denominaban a este metal como argentum, palabra que define precisamente algo que brilla mucho.

Todas estas características hacen de la plata uno de los elementos más polivalentes que existen, siendo de hecho la materia prima que más usos tiene después del petróleo. Veamos a continuación sus usos fundamentales:

- Electrónica: uno de los principales campos donde se utiliza masivamente es en el de la electrónica. Se usa en casi cualquier aparato eléctrico que precise conducir con eficiencia la electricidad a través de los contactos de sus componentes. También es muy útil para refrigerar dichos aparatos ya que ayuda a disipar el calor que generan.

- Construcción: gracias a su maleabilidad y capacidad de reflexión, es utilizada para cubrir cristales de edificios y rascacielos puesto que es capaz de reflejar los rayos del Sol y evita que las construcciones se calienten en exceso. En los últimos tiempos se está aprovechando esta misma cualidad en el campo de las energías renovables para la fabricación de paneles fotovoltaicos, ayudando así a crear un mundo más sostenible.

- Medicina: pequeñas cantidades de plata se han venido empleando desde hace mucho tiempo para cicatrizar heridas, quemaduras o rozaduras. También es un potente antimicrobiano que en baja dosificación se utiliza en medicinas para tratar enfermedades de tipo infeccioso producidas por virus, bacterias y hongos. Por si eso fuera poco, se utiliza además para realizar radiografías.

- Joyería y orfebrería: aunque ciertamente no goza de la popularidad del oro, desde la antigüedad se han elaborado con plata todo tipo de artículos ornamentales. El arte de labrar artesanalmente objetos en este material se conoce como platería y cuenta con una larga tradición histórica. En algunos de los mejores museos del mundo pueden contemplarse estatuas antiguas, vajillas, espejos y otros objetos de lujo que pertenecieron a la nobleza o a las clases adineradas de diferentes épocas.

- Economía: la plata ha jugado siempre un papel fundamental en el desarrollo de muchos sistemas monetarios. En este aspecto puede que sea incluso más relevante que el propio oro ya que la escasez del metal dorado hacía que este fuera atesorado. La mayor abundancia de la plata en cambio hacía que las monedas acuñadas en este material fueran un vehículo más apropiado y cómodo para el comercio diario. Hoy en día sigue siendo considerada como un valor refugio en épocas de crisis y constituye una excelente opción de inversión.

Estos son solo algunos de los campos más importantes donde este increíble elemento está presente, pero lo cierto es que hay otros muchos ejemplos que no podemos incluir aquí por motivos de espacio (nos veríamos obligados a extendernos varias páginas). Por todo ello, muchos expertos han tenido a bien denominar a la plata como "el metal indispensable". Denominación que nos parece del todo acertada ya que este metal no puede ser sustituido por ningún otro sin perder calidad por el camino. Sin plata la vida simplemente sería diferente.

martes, 20 de octubre de 2015

Cómo medir el peso y la pureza del oro

El peso del oro, como el de otros metales, se mide tradicionalmente en onzas troy. Cada onza equivale a 31,10 gramos y el término "troy" hace referencia a la ciudad francesa de Troyes, un importante centro de comercio que durante la Edad Media poseía un próspero mercado donde se intercambiaban, compraban y vendían metales preciosos. La onza troy es la medida estándar cuando se realizan operaciones con propósitos de inversión.

Existe no obstante un sector de la doctrina, aún minoritario, que aboga por la introducción definitiva del sistema métrico internacional, en virtud del cual el mercado de los metales pasaría a ser expresado en gramos. No parece sin embargo probable que a corto plazo el sistema métrico destrone al sistema anglosajón en el marco de las inversiones internacionales. A pesar de todo, hay que decir que no hay ningún inconveniente para comprar oro físico tanto en gramos como en kilos. Además, algunas plataformas de inversión ofrecen la posibilidad de hacer fácilmente la conversión de onzas a gramos y viceversa.

Por otro lado, cuando se hace referencia a grandes cantidades, como por ejemplo las reservas que custodia un banco en su caja fuerte o la cantidad de oro producido en una mina, la unidad de medida deja de ser la onza troy y pasa a ser la tonelada métrica a efectos prácticos. Una tonelada métrica equivale exactamente a 32.150 onzas.

Otro aspecto importante a tener en cuenta del oro es su pureza. La pureza, expresada en quilates (k), hace referencia a la proporción de oro que tiene una pieza concreta (joya, moneda o lingote). Un quilate representa la veinticuatroava parte (1/24) de la masa total que compone el metal. Así, una pieza de oro puro sería de 24 quilates (24/24) y no contendría otro elemento que prácticamente no fuera sino el propio oro (Au). Cualquier otra pieza que tenga menos de 24 quilates es una aleación o mezcla de oro con cualquier otro metal como la plata, el paladio o el cobre.

También es común hacer referencia a las piezas de oro en función de su fineza. La fineza no es otra cosa que la pureza expresada con un número decimal. Para comprenderlo mejor, a continuación puede usted comprobar la correspondencia de la pureza expresada en quilates, porcentajes y por último la fineza correspondiente:

  • 24k = 99,99 % = 0,9999
  • 22k = 91,67 % = 0,9167
  • 18k = 75 % = 0,75
  • 14k = 58,3 % = 0,583
  • 10k = 41,67 % = 0,4167

Hablar de oro fino es por tanto hablar de oro puro, es decir, oro de 24 kilates con una fineza de 0,9999. Dado que el oro puro resulta muy blando, en joyería es usual fabricar piezas de 18 quilates (18/24 - 0,9167) o menos ya que de este modo aumenta la dureza y corren menos riesgo de mellarse.

Finalmente si usted desea adquirir oro físico, le interesa entonces que este sea de la mayor pureza posible. Asegúrese por tanto que siempre compra oro a vendedores de confianza, con una reputación contrastada y que siempre le ofrecerán la mejor relación calidad-precio. Si usted ya tiene piezas de oro en su posesión pero no está seguro de la pureza y del precio que pueden alcanzar en el mercado, esté atento a futuros artículos de este blog ya que es un tema que trataremos a menudo.

lunes, 19 de octubre de 2015

Propiedades y usos del oro

No existe ningún otro elemento en el mundo que goce del prestigio del oro. Durante siglos el oro ha sido admirado porque es una de las pocas materias primas que puede atesorarse físicamente para preservar o incluso aumentar el poder adquisitivo a lo largo del tiempo. Uno se puede plantear guardar fácilmente monedas en una caja fuerte pero lo tendrá algo más complicado si quiere dedicarse a almacenar barriles de petróleo o productos perecederos como granos de trigo. Sus características metalúrgicas únicas han hecho que sea uno de los objetos materiales más anhelados por el ser humano, hasta el punto de haber movilizado a lo largo de la historia a millones de personas para buscarlo. En este artículo descubriremos por qué es tan importante y cuáles son las propiedades así como los principales usos del metal dorado.

- Indestructibilidad: el oro tiene una gran resistencia a la corrosión. Elementos como el oxígeno y el calor no empañan en absoluto su brillo, que puede permanecer inalterado durante miles de años. Es por ello considerado como un metal precioso.

- Ductilidad: hace referencia a la capacidad del metal para deformarse sin romperse, permitiendo obtener hilos muy finos. Con una sola onza se podría crear un hilo de 80 kilómetros de largo.

- Maleabilidad: es muy maleable, lo que quiere decir que puede batirse y extenderse en láminas muy delgadas. Con una onza podría cubrirse una superficie de hasta 30 metros cuadrados.

- Rareza: el oro es uno de los recursos naturales más raros de la Tierra. Tan solo unas 180.000 toneladas han sido extraídas desde que se empezaron a excavar minas auríferas hace ya más de 6.000 años. Para hacernos una idea de lo escaso que es este metal tan preciado, pensemos que en una hora se produce en el mundo más acero que todo el oro que se ha extraído jamás.

Son estas extraordinarias características las que hacen que el oro sea una de las estrellas entre las inversiones en materias primas. Pero antes de comprar, vender o realizar cualquier tipo de operación, es importante conocer los usos fundamentales que se le dan a este metal:

- Joyería: uno de los principales usos es indudablemente el de la joyería, que constituye hasta el 70% de toda la producción. En efecto, desde su descubrimiento, el oro se asoció siempre a lo imperecedero. Y por ello desde los farones del antiguo Egipto hasta los reyes de los grandes imperios no repararon en esfuerzos para hacer ostentación de los más hermosos y a veces excéntricos ornamentos. En la actualidad el oro no ha perdido ni un ápice de su estatus como representación de poder y riqueza.

- Electrónica: su ductilidad, maleabilidad y alta resistencia unidas a su capacidad para conducir la electricidad, lo hacen un material idóneo para fabricar ciertos componentes de precisión en aparatos electrónicos como ordenadores o teléfonos móviles.

- Economía: el oro ha formado durante mucho tiempo, junto con la plata, el pilar fundamental sobre el que se han asentado los sistemas monetarios de las naciones más poderosas de la Tierra. A pesar de que ya no utilizamos monedas de oro para comprar bienes o servicios, muchos inversores confían parte de sus ahorros en el metal dorado como valor refugio en tiempos de inestabilidad económica. Además, los bancos centrales más importantes del mundo siguen atesorando grandes reservas de oro bajo sus bóvedas.

Por todo lo dicho anteriormente, se puede afirmar en definitiva que el oro se ha ganado a pulso el título de "rey de los metales". Y es que sobran razones para constatar la importancia que ha tenido este extraordinario metal en el pasado, que tiene en el presente y que sin duda tendrá en el futuro de nuestras sociedades.

domingo, 18 de octubre de 2015

Presentación de Metal Investments

La historia de las materias primas nos cuenta la historia de la humanidad misma. Desde el principio de los tiempos el ser humano ha luchado incesantemente por hacerse con el control de los recursos naturales de la Tierra. Civilizaciones enteras han nacido y caído, naciones han prosperado y perecido y los que lograron salir adelante han basado su supervivencia en su habilidad para producir energía, trabajar los metales y cultivar productos agrícolas. Es interesante saber que incluso los libros nombran las etapas de la prehistoria en función de los diferentes materiales que el hombre consiguió dominar sucesivamente: la edad de piedra, la edad de bronce, la edad de hierro...

Sea como fuere, han pasado varios siglos y milenios y aún en nuestros tiempos las materias primas siguen jugando un papel absolutamente primordial en nuestras vidas. Así por ejemplo necesitamos producir energía para iluminar nuestros hogares, metales para construir edificios y productos agrícolas para alimentarnos. Siendo todas ellas esenciales para nuestra propia existencia, en este blog nos vamos a centrar sobre todo en el mundo los metales. Y lo haremos desde una perspectiva global que abarcará todos los aspectos de estos bienes tan importantes. Desde la extracción minera, pasando por su tratamiento en refinerías y sus aplicaciones prácticas hasta el análisis técnico y fundamental para invertir adecuadamente en ellos.

Antes de emprender esta extraordinaria aventura, quisiera hacerle llegar a usted que lo que pretendemos ante todo con este sitio no es construir en un portal meramente informativo, sino más bien un punto de encuentro en el que cualquier persona pueda participar y aportar sus conocimientos. Un lugar en el que todos, desde el curioso visitante hasta el avezado inversor, puedan encontrarse y compartir sus opiniones sean cuales sean estas. Estoy convencido de que juntos haremos que este sitio crezca y se convierta en una referencia para el estudio y comprensión de los metales como materias primas y productos de inversión.

Y sin más preámbulos, ¡sean bienvenidos a Metal Investments!