lunes, 22 de febrero de 2016

Refinería PAMP

PAMP S.A. (Produits Artistiques Métaux Précieux, traducido en español como Productos Artísticos Metales Preciosos) es una refinería independiente con sede en la comuna de Castel San Pietro, situada en el cantón del Tesino (Suiza). Fundada en el año 1977, PAMP surgió como una sociedad especializada en la acuñación de pequeños lingotes, así como proveedora de metales preciosos para la industria de los relojes suizos, de la joyería y de otros artículos de lujo. La compañía fue además pionera en la estampación de motivos decorativos en sus productos, siendo la representación de la diosa romana de la Fortuna su seña de identidad más reconocible.

En la actualidad es una de las principales empresas del mundo dedicadas a la manufactura de oro, plata, platino y paladio. En sus altos hornos se producen una amplia selección de lingotes de gran calidad que van desde los 12,5 kilos hasta los 0,3 gramos de peso, todos ellos con una pureza garantizada de 999,9 milésimas. También elabora diferentes artículos y ediciones especiales dirigidos a coleccionistas y lleva a cabo encargos particulares a personas, otras empresas y casas de la moneda extranjeras.

La calidad y reputación de los productos de la refinería están respaldados por la certificación internacional Good Delivery y por el aval de algunas de las instituciones más importantes en el comercio de los metales preciosos. Esto garantiza que los productos de PAMP cumplen con todos los estándares de la industria y las buenas prácticas contempladas en los principales mercados donde se negocian este tipo de materias primas. Solo los más reputados refinadores obtienen tales acreditaciones, entre las que destacan las emitidas por:
  • London Bullion Market Association (LBMA)
  • Commodity Exchange / New York Mercantile Exchange (COMEX / NYMEX) 
  • Chicago Mercantile Exchange (CME)
  • Tokyo Commodity Exchange (TOCOM)
  • Dubai Multi Commodities Center (DMCC)
  • Shanghai Gold Exchange (SGE)
  • Banco Nacional Suizo
En resumen, PAMP es sinónimo de calidad y una excelente opción si usted está pensando en adquirir oro físico como activo de inversión. Sepa que, si así lo desea por motivos de seguridad, la empresa le ofrece también la posibilidad de que sus lingotes sean almacenados y custodiados en cajas fuertes de alta seguridad ubicadas en Suiza, Nueva York y Nueva Delhi. Y como último consejo, no olvide comprar sus lingotes únicamente a vendedores acreditados. La industria del oro, como casi todas, no está exenta de personas sin escrúpulos que intentarán colar falsificaciones a los pequeños y medianos inversores.

lunes, 15 de febrero de 2016

La fiebre del oro (programa de televisión)

Se levantan al alba cuando despuntan los primeros rayos de Sol en el horizonte. Se enfundan el mono de trabajo, casco incluido, y se ponen inmediatamente manos a la obra. ¿A qué se dedican? Son buscadores de oro. Esta es la vida de los protagonistas de la Fiebre del Oro (Gold Rush en inglés), un reality que apareció por primera vez en la parrilla de programación del canal Discovery en 2010. En el programa se narran las aventuras y desventuras en las que se ven envueltos tres equipos de mineros mientras luchan contra las condiciones meteorológicas, contra averías inoportunas y hasta contra ellos mismos. Todo con un único propósito: encontrar y extraer el metal más apreciado del mundo. En este artículo conoceremos un poco más a los hombres y mujeres que están detrás de la pantalla y daremos nuestra opinión más sincera sobre el espectáculo que ofrecen cada semana en televisión.


El equipo Hoffman: Todd Hoffman, su padre Jack y recientemente su hijo Hunter forman la cabeza visible de un gran equipo de amigos mineros. Tres generaciones dedicadas a la ardua tarea de remover miles de toneladas de tierra para encontrar unas pequeñas partículas de polvillo fino y brillante. Todd Hoffman es el jefe de mina, fundador y propietario de la compañía 316 Mining. De profundas creencias religiosas, es un hombre con un gran sentido del trabajo y de la responsabilidad, capaz de hacer grandes sacrificios por el bien de su familia y amigos. A raíz de algunas decisiones desacertadas, la empresa casi entra en quiebra y está a punto de perderlo todo. Cuando todos sus compañeros pierden la confianza, Todd y su padre toman las riendas de la explotación minera ellos solos, sin la ayuda de nadie, trabajando de sol a sol.

El equipo Schnabel: inspirado por su abuelo John, todo un mito entre los buscadores de oro de Alaska, Parker Schnabel siempre tuvo clara su vocación. Con apenas 16 años de edad, Parker ya manejaba maquinaria industrial pesada y dirigía a todo un grupo de mineros experimentados. Sus dotes innatas de liderazgo, su autoconfianza y una madurez impropia para un chico de su edad, hacen presagiar un futuro verdaderamente prometedor en la vida del joven minero. Su sueño es comprar nuevas tierras y poseer su propia explotación para no tener que depender de ningún terrateniente ni rendir cuentas a nadie salvo a sí mismo. 

El equipo Beets: Tony Beets, alias el Vikingo, es una una leyenda viva del Klondike, una región rica en oro situada entre las fronteras de Alaska y Canadá. Nacido en los Países Bajos, Tony es de carácter rudo y orgulloso. Sus señas de identidad son su larga barba, su mirada penetrante y un repertorio de palabrotas que harían llorar al más fornido de los hombres. Para el señor Beets la palabra imposible no existe. Durante el programa será capaz de desmontar una draga gigantesca de 75 años de antigüedad, transportarla a cientos de kilómetros y volverla a montar pieza a pieza. Una tarea titánica que para él solo es un juego de niños. Las únicas debilidades del viejo Beets son su esposa Minnie, que administra el dinero, y su hija Mónica, su ayudante y ojito derecho. 

No cabe duda de que todos y cada uno de los personajes que aparecen en la Fiebre del Oro poseen un gran carisma y personalidad. Algo con lo que mucha gente empatizará. Para el telespectador puede resultar también atractivo el conocer desde el sillón de su casa, aunque sea durante unos minutos, un mundo tan duro y desconocido como el de la minería del oro. Pero lo cierto es que no es oro todo lo que reluce, nunca mejor dicho. Muchos amantes de la naturaleza seguro que se echarán las manos a la cabeza con algunas de las acciones que cometen los protagonistas. Como si todo valiese con tal de obtener unos pocos gramos del metal amarillo, veremos cómo convierten un territorio fértil y verde en un yermo, arrasando con toda clase de vegetación y hasta llegando a desviar el curso de un río entre otras tropelías. 

Toda persona tiene derecho a ganarse la vida del mejor modo que estime oportuno. Pero quizá deberíamos plantearnos el precio que estamos dispuestos a pagar en el camino. En cualquier caso, la minería es un negocio que mueve millones de dólares al año y que da de comer a miles de familias en todo el mundo. Solo por eso, la Fiebre del Oro bien merece un visionado.

viernes, 15 de enero de 2016

Monedas: Krugerrand de oro


Fineza: 0,9167 (22 k)
Peso: 33,93 gramos
Diámetro: 32,6 milímetros
Valor nominal: no tiene

Con algunas de las minas más profundas del planeta, Sudáfrica ha sido y es uno de los principales exportadores del metal amarillo. De la necesidad de vender el oro sudafricano nació en 1967 el Krugerrand, la primera moneda orientada específicamente a inversores y coleccionistas. Se considera la precursora e inspiradora del resto de monedas de inversión que son acuñadas en la actualidad. 

Otto Schultz diseñó el anverso de la moneda en el que aparece la efigie de Paul Kruger, antiguo presidente de la República Sudafricana y uno de los personajes más prominentes de la historia del joven país austral. El propio nombre de la moneda procede de la unión del apellido Kruger con la palabra Rand, nombre que designa la moneda de curso legal en Sudáfrica. El reverso por su parte es obra del escultor sudafricano Coert Steynberg. En esta parte puede apreciarse el que es uno de los símbolos nacionales del país africano: el antílope. Asimismo puede leerse el nombre de la moneda, el año de acuñación y la fineza de la moneda expresada en afrikáans (fyngoud) y en inglés (fine gold). 

El Krugerrand es la única moneda, junto con la Maple Leaf canadiense, que contiene exactamente una onza de oro. Lo que la diferencia de la moneda americana es que en lugar de oro puro, se emplea para su fabricación oro de 22 quilates aleado con cobre. Esto le da su característico color rojizo en comparación con otras monedas que son aleadas con plata. Pero lo realmente particular de esta pieza es que es la más pesada entre las monedas de inversión, siendo solo superada por la de 50 pesos mexicanos. Alcanza los 33,93 gramos de los cuales 31,10 son de oro y 2,83 son de cobre. En un principio el Krugerrand solo se acuñaba en onzas completas en Centurion, una pequeña localidad cerca de la capital Pretoria. En la actualidad puede encontrarse también en formato de media onza, cuarto de onza y décimo de onza.