Días de transición en el mercado del oro. El metal amarillo cerró en los 1076,90 dólares la onza con una pérdida del 0,70 % respecto del periodo anterior. Cuando el lunes se abrieron de nuevo las puertas a las negociaciones, el mercado se encontraba ya en una situación previa de clara sobrecompra. Así lo evidenciaba el Indice de Fuerza Relativa. Los operadores aprovecharon entonces para finiquitar posiciones largas y tomar ganancias. A partir de ese momento las fuerzas de la oferta y la demanda se equilibraron, llevando al metal dorado a operar de forma lateral. Este rango se mantendría ya hasta el final de la semana, siendo solo sobrepasado brevemente en un par de ocasiones puntuales con alta volatilidad.
Como ya anunciábamos en el pasado análisis de mercado, las últimas sesiones han transcurrido sin grandes sobresaltos en cuanto a reportes macro. La balanza comercial china registró un descenso tanto en importaciones como en exportaciones, dando cuenta de la desaceleración que está experimentando últimamente la economía del país. La inflación del gigante asiático se mantuvo estable y constante en un 1,5 %. Por su parte, los resultados de las ventas minoristas en Estados Unidos decepcionaron un poco al subir tan solo un 0,2 % en el mes de noviembre. Por lo demás, muchos operadores han preferido mantenerse a la expectativa, más preocupados sin duda ante los acontecimientos fundamentales que están por llegar.
Esta semana que entra puede convertirse en una de las más decisivas del año para los inversores. Todas las noticias quedarán eclipsadas en buena medida por la reunión del Comité Federal del Mercado Abierto que tendrá lugar el miércoles día 16 a las 14:00 de la tarde (hora de Nueva York). La decisión de la Reserva Federal en cuanto a política monetaria marcará un punto de inflexión en los mercados de materias primas y en los metales en particular. Las apuestas de los analistas más veteranos apuntan a que la Fed subirá finalmente los tipos de interés por primera vez desde diciembre de 2008. Esta importante medida, además de fortalecer al dólar estadounidense, hará que los inversores se decanten más por activos que generen intereses, en detrimento de los metales de inversión como el oro o la plata.
Técnicamente los precios deberían mantenerse en rango, dibujando una pendiente levemente bajista durante el lunes y el martes. Por el contrario, el miércoles es más que probable que se produzca una auténtica explosión en el volumen de operaciones. La volatilidad generada puede ser de tal magnitud, que estar en el lado equivocado del mercado puede hacer que una cartera salte por los aires en cuestión de segundos. Dado el alto riesgo que conlleva esta situación, la recomendación será la de mantenerse fuera del mercado durante la primera fase de participación pública. Cuando esté clara la tendencia que han tomado los precios, entonces será momento de abrir posiciones en la misma dirección, siempre teniendo en cuenta los rebotes y correcciones porcentuales. De modo orientativo colocamos el nivel de soporte en los 1.020 $/oz y el de resistencia en 1.070 $/oz.
Analista: Carlos Cervera
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