Cambios de consideración en los mercados financieros. El oro entra pisando fuerte en diciembre y cierra la primera semana del mes en 1084,50 dólares la onza con una ganancia del 2,68 %. Una de las más abultadas en los últimos meses. Al principio los precios se movieron a la baja de una forma más o menos predecible, retrocediendo al alcanzar una vez más la media móvil de 200 sesiones. No obstante, tras un día de consolidación, los gráficos empezaron a dar muestras de que un cambio se estaba fraguando. A mitad de la jornada del jueves, el volumen de operaciones contratendenciales daba la señal de alarma para liquidar posiciones cortas. El vuelco en los precios se hizo todavía más evidente al día siguiente, cuando el metal amarillo recuperó en tan solo unas horas gran parte de lo que había perdido en semanas anteriores.
En el momento en el que nos encontramos con escenarios de estas características, hay que comprender que, en el mundo globalizado, los mercados se interrelacionan e influencian mutuamente. Recibimos la noticia de que en Estados Unidos se crearon 211.000 nuevos puestos de trabajo. Luz verde en principio a una probable subida de tipos por parte de la Reserva Federal. Sin embargo, esta circunstancia no fue suficiente por sí misma como para alzar al dólar frente a los metales y principales divisas. Los buenos resultados del sector manufacturero en China y, sobre todo, las moderadas medidas de estímulo económico anunciadas por el Banco Central Europeo, acabaron decantando finalmente la balanza hacia el lado opuesto.
Para la próxima semana volveremos a estar pendientes de la República Popular China, que el lunes hará pública su balanza comercial para el mes de noviembre y el martes anunciará el Índice de Precios de Consumo. El gigante asiático es el mayor exportador a nivel mundial, por lo que una balanza de pagos positiva y una inflación moderada son factores clave a tener en cuenta a la hora de invertir en materias primas. En otro orden de cosas, la semana se presenta bastante tranquila antes de que la Fed tome una decisión en cuanto a la subida de los tipos de interés. El viernes conoceremos los resultados de las ventas minoritas en Estados Unidos y el Índice de Precios al Productor, un potente indicador sobre la inflación.
En cuanto al apartado técnico, es previsible que después de la alta volatilidad registrada en los últimos días, el precio del oro experimente una fuerte corrección y retome la tendencia bajista. El volumen de operaciones puede no ser espectacular si los operadores deciden mantenerse a la expectativa mientras hacen cábalas sobre lo que está por venir a mediados de mes. Podemos decir que en estos momentos nos encontramos ante la calma que precede a la tempestad. Colocamos el nivel de soporte en los 1.055 $/oz y el de resistencia en 1.075 $/oz.
Analista: Carlos Cervera
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