El oro se pone en rojo por tercera semana consecutiva y pierde el 4,8 % tras cerrar en los 1.087,60 dólares la onza. Después de perforar durante la sesión del viernes el importante soporte técnico de los 1.100 dólares, se está empezando a mover ya en niveles de junio del presente año. Entra de esta manera en clara tendencia bajista que de continuar así podría llevar al metal amarillo a cotizar en precios no vistos desde 2010. La buena noticia es que desde que se iniciara este rally a la baja, los precios se han mantenido dentro de un canal que de momento no ha sido quebrantado. Esta coyuntura ha permitido hacer una proyección de precios bastante fiable para operar dentro de los límites comprendidos entre la línea de tendencia y la línea de canal o retorno.
En lo fundamental, los datos sobre el empleo en Estados Unidos superaron todas las expectativas. El número de nóminas no agrícolas aumentó en 271.000 contratos y la tasa de desempleo se situó en el 5 % de la población activa. Se trata de los mejores datos registrados desde el comienzo de la crisis económica mundial en 2008, dando buena cuenta de la fortaleza que está tomando la economía estadounidense en los últimos tiempos. Con estos robustos informes en la mano, cobran más importancia si cabe las palabras de la Reserva Federal acerca de subir los tipos de interés en diciembre. Ante un posible aumento de tipos, parece claro que el dólar subirá en los próximos meses y con ello hará descender el precio de las materias primas que están cotizadas en la divisa norteamericana, incluidos, por supuesto, los metales.
La semana que viene se presenta tranquila en cuanto a noticias se refiere y no se esperan grandes cambios en los principales indicadores macroeconómicos. Sea como fuere, estaremos como siempre pendientes de las declaraciones del presidente del Banco Central Europeo que tendrán lugar el próximo miércoles. El viernes por su parte tendremos otra oportunidad más para comprobar si Estados Unidos sigue el camino del crecimiento mediante la medición de las ventas minoristas mensuales. Una lectura positiva en cuanto a la cantidad de bienes vendidos nos servirán para confirmar el aumento del gasto de los hogares y de la confianza de los consumidores.
En el apartado técnico, los precios del oro volverán a poner a prueba el canal por el que se han estado moviendo durante la última semana y media. Recordemos que cuantas más veces se pongan a prueba sus límites superior e inferior, más importantes y seguros se vuelven estos. De todas maneras habrá que actuar con cautela ya que los canales no se mantienen indeterminadamente en el tiempo y en cualquier momento se puede producir una ruptura. Habrá que tener pues cuidado ante una posible aceleración de la actual tendencia bajista o por si acaso los precios operan lateralmente más tiempo de lo esperado. Para esta semana tenemos que echar mano inevitablemente a referencias de meses anteriores y colocamos el principal soporte en los 1.050 $/oz y la resistencia en los 1.100 $/oz.
Analista: Carlos Cervera
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